viernes, 1 de abril de 2011

Charles Scott Sherrington


Charles Scott Sherrington (1857-1952) desarrolló la teoría de los reflejos nerviosos, de gran influencia en la neurología.Estudió medicina en la Universidad de Cambridge, licenciándose en 1885. Posteriormente amplió sus estudios en Berlín con Robert Koch y Rudolf Virchow y en Estrasburgo con F. Goltz. En 1887 Sherrington se unió a la escuela de medicina del St. Thomas Hospital, donde enseñó medicina. Posteriormente llevó a cabo trabajos experimentales en la Brown Institution, departamento veterinario de la Universidad de Londres. En 1895, llegó a ser profesor de la Universidad de Liverpool. Obutvo el puesto de profesor de fisiología de la Universidad de Oxford en 1913. Fue presidente de la Royal Society de 1920 a 1925. Sherrington recibió la Gran Cruz del Imperio Británico en 1922 y la Orden del Mérito en 1924. Se retiró de la vida académica en 1935, pero continuó dando conferencias y escribiendo. Fue galardonado en 1932 con el premio Nobel de Medicina por sus trabajos en el campo de la neurofisiología: localización de las funciones del córtex cerebral, investigaciones reflexológicas, etc.

Sus obras más relevantes son:

La acción integradora del sistema nervioso, 1906

La actividad refleja de la médula espinal, 1932.

El cerebro y sus mecanismos, 1933.

El hombre y su naturaleza, 1937-1938

Louis Pasteur


Louis Pasteur(1822-1895) descubrió el papel de los microorganismos en las enfermedades infecciosas. A él se debe la técnica conocida como pasteurización.Sus contribuciones en la química orgánica fueron el descubrimiento del dimorfismo del ácido tartárico, al observar al microscopio que el ácido racémico presentaba dos tipos de cristal, con simetría especular. Fue por tanto el descubridor de las formas dextrógiras y levógiras que desviaban el plano de polarización de la luz con el mismo ángulo pero en sentido contrario.Realizó grandes estudios sobre la microbiologia y ayudó a refutar definitivamente la teoría de la generación espontánea.Algunos de sus contemporáneos, incluido el eminente químico alemán Justus von Liebig, insistían en que la fermentación era un proceso químico y que no requería la intervención de ningún organismo. Con la ayuda de un microscopio, Pasteur descubrió que, en realidad, intervenían dos organismos -dos variedades de levaduras- que eran la clave del proceso. Uno producía alcohol y el otro, ácido láctico, que agriaba el vino. Utilizó un nuevo método para eliminar los microorganismos que pueden degradar al vino, la cerveza o la leche, después de encerrar el líquido en cubas bien selladas y elevando su temperatura hasta los 44 grados centígrados durante un tiempo corto. A pesar del rechazo inicial de la industria ante la idea de calentar vino, un experimento controlado con lotes de vino calentado y sin calentar demostró la efectividad del procedimiento. Había nacido la "pasteurización", el proceso que actualmente garantiza la seguridad de numerosos productos alimenticios del mundo.En 1880, Pasteur se encontraba realizando experimentos con pollos para determinar los mecanismos de transmisión de la bacteria responsable del Cólera aviar que acababa con muchos de ellos. Junto con su ayudante, Charles Chamberland, inoculaban la bacteria (Pasteurella multocida) a pollos y evaluaban el proceso de la enfermedad. La historia cuenta que Pasteur iba a tomarse unas vacaciones, y encargó a Chamberland que inoculase a un grupo de pollos con un cultivo de la bacteria, antes de irse el propio ayudante de vacaciones. Pero Chamberland olvidó hacerlo, y se fue de vacaciones. Cuando ambos volvieron al cabo de un mes, los pollos estaban sin infectar y el cultivo de bacterias continuaba donde lo dejaron, pero muy debilitado. Chamberland inoculó a los pollos de todos modos y los animales no murieron. Desarrollaron algunos síntomas, y una versión leve de la enfermedad, pero sobrevivieron. El ayudante, abochornado, iba a matar a los animales y empezar de nuevo, cuando Pasteur lo detuvo: la idea de la vacunación era conocida desde 1796 y Pasteur la conocía. Expuso a los pollos una vez más al cólera y nuevamente sobrevivieron pues habían desarrollado respuesta inmune. Pasteur no desarrolló por lo tanto la primera vacuna, pero sí la primera vacuna de bacterias artificialmente debilitadas — a partir de ese momento no hacía falta encontrar bacterias adecuadas para las vacunas, las propias bacterias debilitadas de la enfermedad a derrotar servían.